viernes, 28 de febrero de 2020

Para que preocuparse

✨💛✨💛✨💛✨💛✨

*¿Para qué preocuparte?* 

No hay ninguna razón. 

*Fluye con la vida.* 

Cuando vayas a hacer algo nuevo, no te vuelvas a sentir nervioso.

Los nervios son siempre inútiles porque desconocemos el futuro. 

Nunca llega de acuerdo con nuestras expectaciones o miedos. 

Tiene su propia manera de venir y no te consulta, así que, *¿para qué preocuparse innecesariamente?* 

Espera, y cuando venga, ya verás... lo que puedas hacer, hazlo. 

Todo el mundo es capaz de hacer cosas cuando hace falta. 

La vida te envía completamente preparado para todas las situaciones posibles.

Puedes *fluir* , y cuando fluyas no pidas sólo alturas, porque eso es una tontería. 

Si sólo pides alturas, *¿a dónde irán las profundidades?* 

Si sólo pides felicidad y tienes miedo de la tristeza, *¿cómo vas a fluir?* 

✨ *Fluir* significa ir a las profundidades, pero de una forma tan total que no haya resistencia. 

✨ *Fluir* significa ir a las alturas, pero hacerlo de una forma tan total que no haya apego. 

✨ *Fluir* significa permanecer libre para moverse: moverse con la vida allí donde ésta lleve, sea cual sea su objetivo desconocido. 

En cuanto empieces a fijar tu objetivo en oposición a la vida, no estarás fluyendo.

Si la vida quiere que estés triste, estate triste, la vida sabe lo que se hace. 

Si la vida quiere que grites y llores, grita y llora, la vida sabe lo que se hace. 

No empieces a intentar ser más listo que la vida misma, esa es la estupidez humana.

Simplemente fluye con ella, sé como un niño pequeño que sigue a su padre. 

Puede que el padre tenga miedo de ir a donde va, pero el niño está feliz y contento, porque sabe que el padre está con él y sabe dónde está yendo.

He ahí la belleza de la mente religiosa. 

A eso yo lo denomino mente religiosa, una mente que confía en la vida y dice: 

✨ *Vaya donde vaya, lo sabe mejor que yo.* 

*Yo acabo de llegar, soy nuevo, y la vida siempre ha estado ahí.* ✨ 

*Inténtalo...* 

Si cuando te llega la oportunidad dices que no te dirigirás a la tristeza, que sólo quieres la felicidad, no podrás *fluir.* 

Sólo es posible *fluir* si aceptas todo tal como es, incondicionalmente.

Podías haber profundizado más en ello si no tuvieras esa pequeña resistencia a ir a las profundidades. 

Ve a las profundidades y resurgirás; cuanto más profundo vayas, más alto llegarás. 

Es exactamente igual que los árboles. 

Cuanto más profundas son sus raíces, más se elevan sus ramas en el cielo, es siempre algo directamente proporcional. 

Si un árbol no quiere profundizar, tiene miedo de la tierra desconocida -- oscura, misteriosa, sepulcral, entonces el árbol no se podrá elevar hacia el Sol..

Así es como crecen todos los seres. 

La persona realmente madura siempre está preparada para dirigirse allá donde la vida la lleve. 

A eso es a lo que yo denomino madurez, a comprender que la vida es algo superior a ti, que tú no eres más que una diminuta parte de ella.

Así que, *¿para qué preocuparte?* 

No hay ninguna razón. 

*Fluye con la vida.* 

*D'Osho* ✨🧠✨

✨💛✨💛✨💛✨💛✨

lunes, 24 de febrero de 2020

Tú


Nuestro cuerpo nos avisa cuando una situación nos empieza a trabajar emocionalmente, muchas veces no le hacemos caso a nuestro cuerpo y que es lo que nos quiere decir pero prestemos más atención a nuestra cabeza, a nuestro cansancio,  a días que no queremos levantarnos,  a que nuestros pies están cansados,  en que nuestro estómago no está procesando la comida, puede ser por un miedo o por alguna situación que pasamos, todo tiene una conexión con lo físico y emocional pero es porque hay heridas que aún no están siendo sanadas y todo tiene su proceso.. tengamos paciencia. Lo importante es poder reconocerlos y empezar a trabajar..
Todo sana.. desde adentro para afuera.

miércoles, 11 de diciembre de 2019

Louise Hay

¡Benditos sean los problemas! porque nos permiten aprender para ser mucho mejor cada día. Cuando hay problemas significa que el universo te está diciendo claramente que vas en la dirección equivocada y que si no resuelves puedes llegar a tocar fondo o a atravesar una tormenta.

Las tormentas personales remueven mucho nuestro interior, nos transforman a través del dolor, el enfado, la humildad, la aceptación y el perdón.

Las tormentas convierten el caos y permiten que suceda el cambio, que la vida continúe en todo su esplendor y como dice Haruki Murakami: “pero una vez que la tormenta termine, no recordarás como lo lograste, como sobreviviste. Ni siquiera estarás segura si la tormenta ha terminado realmente. Pero una cosa sí es segura, cuando salgas de esa tormenta, no serás la misma persona que entró en ella, serás mucho más fuerte, segura, diferente, de esto se trata esta tormenta.”

Se verán afectadas tus reacciones en varias áreas que deseo conozcas: Las reacciones psicológicas: pueden incluir rabia, culpa, ansiedad o miedo. Las reacciones físicas: incluyen dificultad al dormir, cambio en el apetito y enfermedades. Las reacciones sociales: deseo de no ver a nadie, de no trabajar, querer estar sola.

Las reacciones emocionales: llorar, patalear como una niña, recordar, extrañar. Las reacciones espirituales: pueden ir desde el cuestionamiento de la fe, la búsqueda de nuevos referentes religiosos, el ingreso a vivencias de búsquedas mágicas de contacto con el pasado, etc.

Atravesar una crisis personal requiere mucha energía física y emocional, y es muy común que experimentes una fatiga abrumadora. Este agotamiento no debe confundirse con depresión, sino simplemente los efectos transitorios de una tristeza profunda que inevitablemente te está llevando a la búsqueda de ti misma.

Necesitarás dar algunos pasos difíciles para recuperarte, confía en tus recursos para salir adelante y date la oportunidad de sentir el dolor plenamente y sacar el enfado de forma sana. Poco a poco irás aprendiendo a tomar nuevas decisiones y empezarás tu vida DE NUEVO, no otra vez.

Recuerda que la autoestima se relaciona con quererse y aceptarse a una misma, y este es un proceso que dura toda la vida, así que aprende a transitarlo con Amor, disfruta del paisaje que va apareciendo en el camino y en cuanto te sea posible, ríe, diviértete y sé feliz desde el Alma.

Cuentas con el apoyo del poder que ha creado el universo; yo como parte de él te bendigo con amor.

Vanessa
https://www.facebook.com/Louise.Hay.Centroamerica <3

jueves, 21 de noviembre de 2019

Los zapatos. .

"No sólo se aplica a zapatos...

Un día vas a una tienda y ves un par de zapatos fabulosos,
tan lindos,
tan altos,
tan brillantes,
tan coloridos,
tan diferentes.

Y pides tu talla pero resulta que no hay.
Así que te pruebas otro número,
uno más pequeño.
No es el tuyo pero quizá funcione.
Te miras al espejo y ...
!Wow¡
En realidad son los zapatos más bonitos que has tenido simplemente te encantan te ves genial y además están en rebaja.

Pero hay una sola cosita:
te aprietan... 
No mucho,
sólo un poco.
Aún así,
decides llevarlos.
No te aprietan tanto y te gustan demasiado,
que pones en la balanza los pros y los contras y los compras.

El primer día los usas bien.
Tus pies terminan un poco cansados pero lo toleras.
Los días siguientes te aprieta y ya duelen tus dedos.
Pero los amas así que sigues usándolos...
Te ves fabulosa.
Pasan los días y ya tienes ampollas,
tus deditos apretados,
ya ni puedes caminar bien,
pero te gustan tanto que no quieres dejar de usarlos.

Hasta que un buen día tus pies dicen 'ya no más.'
Y como el cuerpo es sabio (más que nosotros) tus pies se hinchan para que ya no puedas someterlos a la tortura de esos maravillosos zapatos.
Ya no te quedan.
No hay manera de que te entren los zapatos. Lo intentas,
los aflojas,
encoges el pie,
te los pones a medias y nada.

Lloras,
reniegas,
y nada.
Esos zapatos nunca fueron de tu talla.
Lo sabías.
Quisiste creer que a lo mejor con el tiempo cambiarían de talla,
se ajustarían a ti,
se amoldarían a tus pies.
Fingiste demasiado bien que no te apretaban, con la esperanza de que si no lo decías desaparecería el dolor de pies.
Y luego tienes dos opciones:
aferrarte a esos zapatos que no te quedan,
ni te quedaron nunca,
porque son tan bonitos,
te gustan tanto,
les tienes mucho apego...

Así que los guardas por si algún día te quedan (si sabes que tu pie no va a encoger por arte de magia?
Que quieres que te lastimen un poquito,
o mucho siempre podrás ponerte un curita o fingir que no te duele.
O dejarlos ir.
Les agradeces haber sido unos zapatos tan lindos para tí,
que te hicieron lucir fabulosa y los tiras o los regalas.
No te quedarán nunca y ya lo aceptaste.
El dolor de tus piecitos te enseñó que debes siempre comprar tu talla,
no otra.

Aprendiste que si te duele debes curar tu ampolla,
y dejar de hacer eso que te lastima.
Igual es el amor,
como los zapatos.
Si te aprieta o no te queda,
por más lindo que parezca,
no son para ti."

domingo, 3 de noviembre de 2019

El amor..

💜💜💜

No importa si funcionó, lo importante es que lo intentaste.

Es ahí cuando el AMOR vuelve a tomar sentido, dirección y motivo. 

Porqué lamentarse cuando no fuiste correspondido?
Cuando no te amaron cómo tu esperabas?
Cuando no pudo ser para ti?

Porqué lamentarse, cuando creaste magia. 
Cuando tu ser dio lo mejor de sí, cuando entregaste hasta el último suspiro, cuando descubriste que tenías tanto por dar que se te estaba quedando pequeño donde guardarlo, que ya no cabía en tu corazón y diste y repartiste sin dudar.

Porqué sufrir cuando se te ha dado la oportunidad de amar, cuando has experimentado lo más hermoso que Dios ha podido crear para ti.

Porqué sentir infelicidad de aquello que te ha hecho más grande, más humano, más consciente gracias al sufrimiento, a la soledad, al desamor que llegó de la mano y también te abrazó, pero en tu dolor pensaste que sólo quería hacerte daño. 

Debes agradecer cada relación. 
Cada ciclo.
Cada historia. 

Si funcionó, si dolió, si valió la pena, el amor, la dicha o el llanto. 
Ya no importa, porque has explotado cada partícula de amor y placer que habitaba en ti, has plantado tu semilla en campos donde quizá no debías sembrar, pero te diré algo:

Las cosechas de amor siempre dan fruto en el Invierno menos esperado.

martes, 25 de junio de 2019

Miedo vs Amor

El amor se basa en el respeto. El miedo no respeta nada, ni tan siquiera se respeta a sí mismo. Desde el momento que yo siento lástima por ti, dejo de respetarte, porque creo que no eres capaz de hacer tus propias elecciones. Y cuando empiezo a hacer las elecciones por ti, te pierdo el respeto del todo. Entonces, como no te respeto, intento controlarte.
El amor no tiene piedad, no siente lástima por nadie, pero tiene compasión. El miedo está lleno de pena, siente lástima por todos. Tú sientes lástima por mi cuando no me respetas, cuando piensas que no lo soy bastante fuerte para desenvolverme por mi mismo. Por el contrario, el amor respeta. Te amo, sé que puedes hacerlo. Sé que eres lo suficientemente fuerte, lo suficientemente inteligente, y estás lo suficientemente capacitado para hacer tus propias elecciones. Yo no tengo que hacerlo por ti. Tú puedes conseguirlo. Si te caes, te tendere la mano, te ayudaré a levantarte. Te diré : "Puedes hacerlo, adelante". Eso es compasión, pero tener compasión no es lo mismos que sentir lástima. La compasión proviene del respeto y del amor, el sentimiento de lástima proviene de la falta de respeto y miedo.
El amor es totalmente responsable. El miedo evita la responsabilidad, aunque esto no significa que no sea responsable. El intento de evitar la responsabilidad es uno de los errores más genere que cometemos, porque cada acción tiene consecuencia. Todo lo que pensamos, todo lo que hacemos tienen una consecuencia. Si hacemos una elección, obtenemos un resultado o una reacción. Si no lo hacemos, también obtenemos un resultado o una reacción. De un modo u otro, siempre experimentamos las consecuencias de nuestras acciones. Esta es la razón por la cual todo ser humano es totalmente responsable de sus actos, aunque no quiera serlo, ya que aún cuando otras pesosnas intenten pagar por sus errores, al final acaba pagando por ellos, y en esas ocasiones, el doble. Cuando otras personas intentan hacerse responsables de ti soló consiguen aumentar el drama.
El amor es siempre amable. El miedo es siempre rudo. Con el miedo nos llenamos de obligaciones, de expectativas, perdemos el respeto, evitamos la responsabilidad y sentir lástima. ¿ Cómo podemos sentimos bien cuando el miedo nos hace sufrir tanto? Nos sentimos víctimas por todo, enfadados o tristes, celosos o traicionados.
El enfado no es otra cosa que el miedo cubierto con una máscara. La tristeza también es el miedo cubierto con una máscara. Y los celos son miedos cubierto con una máscara. Y con todas esa emociones que provienen del miedo, y que nos causan sufrimiento, únicamente somos capaces de fingir amabilidad. No somos amables porque no nos sentimos bien, y tampoco somos felices. Si estas en el camino del amor, no tienes obligaciones, no tienes expectativas. No sientes lástima de ti mismo ni de tu pareja. Todo te va bien y esa es la razón por la que siempre hay una sonrisa dibujada en tu rostro. Te sientes bien contigo mismo, y como eres feliz, eres amable. El amor siempreds amable y esa amabilidad te convierte en una persona generosa y te abre todas las puertas. El amor es geneeoso. El miedo es egoísta, sólo se ocupa de uno mismo. El egoísmo cierra todas las puertas.
El amor es incondicional. El miedo está lleno de condiciones. En el camino del miedo, te amo si permites que te controle, si eres bueno conmigo, si te ajustas a la imagen que he creado de ti. Construyo una imagen de cómo deberías ser, y dado que no eres y nunca eras como esa imagen, te juzgo por esa razón y te declaró culpable.
Si no te ajustas a la imagen que yo he creado, me avergüenzas, me enfureces, no tengo la menor paciencia contigo. Sólo finjo ser amable. En el camino del amor no hay ningún "si", no hay condiciones. Te amo sin que haya razones ni justificaciones de por medio. Te amo tal como eres y eres libre de ser tú mismo. Si no me gusta tu forma de ser, entonces será mejor que busque a alguien que sea como a mi me guste. No tenemos el derecho de cambiar a nadie y nadie tiene el derecho de cambiarnos a nosotros. Si cambiamos será porque nosotros queremos cambiar, porque no queremos seguir sufriendo.
La mayoría de la gente vive su vida en el camino del miedo. Aguanta una relación porque siente que tiene que hacerlo. Mantiene una relación con todas esas expectativas respecto a su pareja y respecto a si misma.
La maestría del amor
Miguel Ruiz.

Tan real..